Monolito formado por un bloque de hormigón, placas de aluminio y chapas de hierro corten, con diferentes alusiones a la historia de la ciudad y en conmemoración al hallazgo del primer documento histórico conocido en el que se cita a Mollet, que data del 993.
En la parte alta del monumento hay una M, de Mollet y de Milenario. Una piedra con la inscripción 993 simboliza el inicio del asentamiento de la ciudad y también el esfuerzo de su gente, y una chapa con cuatro perfiles verticales, hace alusión a la bandera catalana.
Así mismo, en el hormigón están grabadas la iglesia de Sant Vicenç y la fuente modernista. Además, están esculpidas las figuras de un payés con una hoz en la cintura, símbolo del pasado agrícola; un hombre con un libro que representa un presente vinculado a la cultura; y una niña en alusión al futuro.