El Monolito forma parte de la remodelación de la rambla de Pompeu Fabra, entre la plaza de Sant Vicenç y la rotonda de la Vinyota. El autor planificó el ajardinamiento de este tramo de rambla conjuntamente con la rotonda, y el elemento escultórico como eje de unión entre las nuevas viviendas y el núcleo antiguo.
Se presenta como símbolo identificativo de la ciudad, donde se puede leer el nombre y el anagrama de entonces: la letra M seguida de dos exclamaciones.
Para hacerlo visible de noche, como hito de referencia en la ciudad, se colocó iluminación en el interior de la estructura.