Este roble se plantó en conmemoración del milenario de la ciudad, calculado a partir del primer documento en que aparece el nombre de Moledo, el año 993. A su lado, un bloque de piedra recuerda los inicios de la vida municipal de Mollet.
El consejo municipal, constituido por Parets y Gallecs, se reunía durante los siglos XVI y XVII bajo los robles conocidos como de Manent, tal como se desprende de la lectura de un documento del 1573: «Y que dichas doce personas se puedan convocar en el lugar habitual, es decir, en los robles de Manent, y si hay algún impedimento por lluvias, se puedan convocar a la casa del mas Ros d’Amunt».