Está situado en la parte más elevada de Mollet, con bonitas vistas del espacio rural de Gallecs, de la zona urbana y de los macizos montañosos que rodean el Vallès. El parque es una puerta de entrada a Gallecs, y cuenta con una zona de pícnic y una fuente.
Su diseño recrea un paisaje de mosaico agroforestal muy rico en biodiversidad: almendros, olivos, algarrobos, manzanos, nogales y avellanos, entre prados, cultivos y bosquecillos de pinos, encinas, robles, etc. Muchos de los árboles se han plantado en el marco de la Fiesta del Árbol, muy popular en Mollet.
Dos grandes molinos de viento permiten aprovechar las aguas freáticas para el riego y la creación de un pequeño estanque y un arroyo.