Según la Memoria de la calidad del aire 2023 elaborada por el Ayuntamiento de Mollet del Vallès, la calidad del aire en la ciudad ha mejorado en los últimos años, una mejora especialmente acentuada si se comparan con los datos obtenidos en años 2015 o 2007. Desde 2019 se están cumpliendo los valores límite de media anual fijados por el Real Decreto 102/2011 de 28 de enero y la Directiva 2008/50/CE de los tres principales contaminantes atmosféricos. El anuario apuesta por medidas de carácter estructural y visión supramunicipal, que potencien el transporte público interurbano y que provoquen la reducción del tráfico de las vías de alta capacidad.
La Memoria 2023 concluye que existe una relación entre el volumen de tráfico rodado y los niveles de calidad del aire, especialmente en las vías de alta ocupación que rodean la ciudad, pero también en los estudios y medidas que se han realizado en el interior de la ciudad. Factores como la medida de la reducción de la velocidad de la AP-7 a su paso por el término municipal o la mejora de los vehículos, especialmente la electrificación, han contribuido a reducir la contaminación atmosférica Por ejemplo, durante 2023 los niveles de calidad del aire medidos, son muy cercanos a los medidos en los años 2020 y 2021, años de fuerte reducción del tráfico producto de la cóvid-19.
Desde el Ayuntamiento se tiene presente que es necesario seguir trabajando para reforzar la tendencia a nivel local, siguiendo 3 ejes estratégicos destacados:
· Movilidad sostenible: Es necesario seguir profundizando en medidas como la vianalización de calles, la implantación de carriles bici, la electrificación de la flota municipal o la mejora del transporte urbano e interurbano.
· Biodiversidad urbana: La biodiversidad, y especialmente el arbolado urbano, actúa como captador de contaminantes y, por tanto, hay que seguir ampliando el número de árboles y de biodiversidad en la ciudad.
· Red de sensores propios: Es necesario monitorizar la calidad del aire en diferentes zonas/puntos de la ciudad para diseñar acciones adecuadas y mejores, más allá de la información que facilita la estación de la Red de Vigilancia y Previsión de la Contaminación Atmosférica (XVPCA) de la Generalidad de Cataluña.
El análisis de la calidad del aire que se presenta en la Memoria 2023 se centra en los tres contaminantes con mayor incidencia: el dióxido de nitrógeno (NO2), las partículas en suspensión de diámetro inferior a 10 micras (PM10) y las partículas en suspensión de diámetro inferior a 2,5 micras (PM2,5). Teniendo en cuenta los registros recogidos en la estación de la XVPCA, los niveles de NO2 siguen disminuyendo desde el año 2019. Durante el 2022 hubo un pequeño repunte, pero durante el 2023 los niveles de NO2 han vuelto a disminuir siendo incluso ligeramente inferiores a los del año 2021. En cuanto a los datos de PM10 registrados en la estación de la XVPCA éstos siguen siendo inferiores a los datos recogidos en 2019, siendo los datos de 2022 y 2023 muy similares.
Los registros de PM2,5 en la estación de la XVPCA no son tan amplios como los de NO2 y PM10, sin embargo las medias anuales de 2022 y 2023 se han mantenido estables.
Objetivos a medio plazo, herramientas complementarias y estudio de olores
Tal y como detalla la Memoria, el Ayuntamiento de Mollet sigue trabajando para tender al cumplimiento de los valores guía recomendados por la OMS y el Plan de Calidad del Aire Horizonte 2027 de Cataluña, alcanzando ya varios hitos intermedios. Habrá que seguir profundizando en las medidas para alcanzar los objetivos marcados por los años 2025 y 2027.
El estudio también presenta los datos y resultados de diversas herramientas complementarias que utilizó el Ayuntamiento para ampliar la evaluación de la calidad del aire en el municipio. Destacan los tres sensores propios que se colocarán en varios puntos de la ciudad (Plaza Andalucía, Plaza Artesanía y Parque de los Colores), la Unidad móvil de calidad del aire ubicada en 2022 en el Parque de Can Borrell y en 2024 en Parque de las Pruneres, o la campaña de dosímetros pasivos realizada en 2022 en el interior y en el entorno de la Zona de Bajas Emisiones.
Durante el año 2023 también se trabajó conjuntamente con la UPC y los Ayuntamientos de La Llagosta y Santa Perpetua, un convenio firmado en mayo de 2024, para llevar a cabo un estudio de los episodios de malos olores en los diversos municipios.